Las hojas de los árboles no pueden ser más verdes. Estoy tan contenta que casi no puedo dormir. Hoy caminé por una vereda que no tenía fin, y la sensación era hermosa. Siento algo que jamás me había sucedido. Entiendo el sentido de la palabra alegría. Si todas las cosas se quedarán así, congeladas con esta calidez, creo que moriría de amor. Las hojas de los árboles no pueden estar más cerca del cielo. Luego la vi a Mechi, y le conté muy poco de esto. Debe ser porque hay cosas que son tan perfectas que no podés describir. No sé si eso es algo bueno, o malo, simplemente es. Las ramas del árbol son tan vastas que no puedo abarcarlas. Me siento como si hubiera llegado a Júpiter, como si tuviera el poder de atravesar tiempo y espacio. Suena estúpido, pero no puedo engañar al respecto. Los árboles no puede ser más jóvenes. Casi puedo susurrarle mis secretos, y ellos me entienden. Luego junto a ellos escuchamos la conversación entre dos amigas. Ivana y Mechi. Sólo que yo me ría con los árboles no sé de qué.


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